Residuo cero: 100%
Estamos en plena temporada de recogida del azafrán, así que hoy vamos a preparar uno de los panes más aromáticos ¡pan de azafrán!
La planta del azafrán consiste en un bulbo enterrado bajo tierra, del que sale un tallo principal de unos quince centímetros de altura, rodeado de unos pequeños tallos verdes, denominados esparto. Del tallo principal es de donde nacen las flores o rosas del azafrán.
De las rosas del azafrán se aprovechan los estambres, o estigmas, que son de color anaranjado y olor intenso, y que normalmente conocemos como «azafrán», y que es muy utilizado como condimento en la cocina.
De las rosas se extraen los estigmas, tres concretamente, que comprende cada flor. Posteriormente, los estigmas se tuestas con una fuente de calor suave, hasta que quedan completamente secos.
El azafrán es un condimento enormemente apreciado en la cocina española, y de precio muy elevado además. España es, de hecho, el segundo productor de azafrán, por detrás de Irán. La recogida del azafrán se realiza normalmente a finales de octubre, principios de noviembre, y tiene que llevarse a cabo muy rápidamente, para que no se pasen las rosas. Además, una vez recogidas, hay que extraer los estigmas inmediatamente. Ambos procesos, de recogida y extracción del azafrán, son completamente manuales. Todo esto, sumado a que cuando el azafrán se tuesta pierde el 90% de su peso, hacen que sea muy apreciado y caro. De hecho, su precio está en torno a los 7-10 euros el gramo.
Los pétalos que se retiran no se utilizan, pero si el esparto. Es importante no confundirlo con el esparto común, aunque su aspecto una vez trenzado es bastante parecido. Se utiliza para hacer cestas, suelas de sandalias, y distintos utensilios.
Los bulbos del azafrán se sacan de la tierra cada tres años pues, al igual que los ajos, se multiplican bajo tierra. Por eso es importante extraerlos, separar los distintos bulbos «hijos», y volver a introducirlos en el suelo.
Dentro de España, el cultivo del azafrán se da especialmente en la zona sur, sobre todo en Castilla la Mancha, concretamente en las provincias de Toledo y Ciudad Real. Normalmente, los agricultores no «viven» de cultivar el azafrán, pero sí suelen plantar pequeños terrenos o «suertes», para ganar unos ingresos extra. En la época de recogida del azafrán todo el mundo colabora, ayudando a los vecinos a retirar los estigmas, aunque no tengan su propia suerte. Todo el pueblo huele en ese momento a azafrán.
Para utilizarlo en la cocina, hay que añadir los estambres a un vaso de agua caliente, para que suelte todo su aroma y característico color amarillo. Después, se añade a casi cualquier comida o guiso. Es muy común echarlo en la paella, aunque puedes usarlo en guisos de carne o pescado, postres como el arroz con leche o el chocolate caliente, ¡o en panes!
Así que, ve preparado tú azafrán y ¿empezamos?
PAN DE AZAFRÁN
Preparación: 7 horas Cocinado: 35 minutos Raciones: 10
| INGREDIENTES | ![]() | ![]() |
| 365g de harina de fuerza | A granel llevando tu propio recipiente | En un paquete, mejor si es de cartón o papel que de plástico |
| 250g de agua templada | Directamente del grifo | En una botella de plástico o vidrio |
| 150g de masa madre | Casera, preparada por ti misma | En un envase de plástico, prefabricada |
| 1 cucharadita de azafrán | A granel llevando tu propio envase, aunque puede ser complicado conseguirlo así si no vives en una zona donde se cultive el azafrán | En una cajita, normalmente de plástico, que después podrás reutilizar |
| 1 cucharadita de sal de sal | A granel llevando tu propio envase, aunque por el momento es complicado conseguir sal de mesa a granel | En un paquete de plástico, que luego podrás reciclar |
| 10g de levadura fresca (opcional) | No conozco ninguna alternativa para conseguir levadura sin envasar. Aunque en esta receta es totalmente opcional, ¡con la masa madre es más que suficiente! | Envuelta en papel encerado y plástico transparente |
PREPARACIÓN
- El día anterior alimentamos nuestra masa madre con la cantidad necesaria de harina normal hasta llegar a los 150g de masa madre, y algo más para reservar para futuras recetas.
- El día del amasado mezclamos en un cacharro amplio la harina y la sal.
- Calentamos un vaso de agua durante un par de minutos, y añadimos el azafrán.
- Dejamos reposar unos 10 minutos, hasta que el agua se vuelva amarilla.

- Después añadimos el agua de azafrán a la harina y dejamos reposar media hora.
- Amasamos bien la masa durante 5-10 minutos, incorporando poco a poco la masa madre y más agua, si fuera necesario. Incorpora también la levadura fresca disuelta en un poco de agua en este paso (si tu masa madre es muy potente no es necesario añadir levadura fresca, pero si la masa madre no tiene mucha fuerza o prefieres un pan muy esponjoso, ¡adelante!).
- Una vez que la masa adquiera una textura sedosa y suave dejamos reposar 10 minutos.
- Amasamos durante 2 minutos más y dejamos que leve, unas 5 horas aproximadamente, cubriendo bien el cacharro.
- Una vez que ha levado la masa, la metemos en la nevera hasta el día siguiente. Si vas a hornear ese mismo día ¡este es el momento! Paso la segunda fermentación directamente.
- Sacamos la masa de la nevera y boleamos en forma de bollo.
- Dejamos levar (segunda fermentación) durante dos horas más.
- Precalentamos el horno a 200ºC.
- Greñamos el pan, en este caso formando una cuadrícula.
- Horneamos el pan a 180ºC-200ºC (depende de la potencia que tenga tu horno) durante 35 minutos aproximadamente, hasta que quede doradito. Es recomendable hornear con vapor. Yo coloco un plato apto para horno en la parte inferior, con un dedo de agua.
- Dejamos enfriar (si puedes) y a disfrutar.

TRUCOS Y CONSEJOS
- Puedes ajustar la cantidad de azafrán en función de tus gustos.
- Al añadir el agua de azafrán a la harina puedes retirar los estigmas o incorporarlos. Al final se integran en la masa y no los notarás si decides dejarlos.
- En este caso, yo le he dado forma de hogaza redonda al pan, pues me encanta que tenga mucha miga, pero puedes darle la forma que quieras: bollitos pequeños, barras, tortas, etc.
- El greñado en forma de cuadrícula es muy cómodo, pues luego puedes partir las porciones de pan con la mano, pero puedes elegir el que más te guste.
- Este pan se conserva bien unos cinco días en una bolsa de tela bien cerrada.
- En el apartado de recursos puedes encontrar más información sobre cómo conseguir que tu compra semanal genere la menor cantidad de residuos posible.

Este pan es uno de mis favoritos, por su intenso y penetrante aroma, que llena toda la casa ¡espero que te guste!



Un comentario en “PAN DE AZAFRÁN”